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El folklore quintanarroense,
poco conocido, está influido por tres áreas
en las cuales sus vecindades o su conformación interna,
le da características diferenciales. En la zona norte,
la influencia del estado de Yucatán se deja sentir
en la música, danza (jarana), festividades (vaquerías)...
En la zona centro, la comunidad maya con sus tradiciones conservadas,
es la más pura representación del folklore maya
y la más antigua a través de su música
el "Maya Pax", de sus prendas de vestir, de sus
danzas y canciones del ritual religioso. La zona sur, de reciente
población, está dominada con el aspecto musical
por el Bruckdown que trajeron de Belice los primeros pobladores
de Chetumal y, que se convirtió en el Zambay o fiesta
musical de los Zambos, como se denomina a la gente del pueblo
y, que vino a dar en los tiempos modernos el Zambay Macho
que se ejecuta con acordeón, guitarra y violín,
con una fisonomía propia. Sin embargo hoy día,
el Reggae y el Calypso, ritmos del Caribe, son los más
gustados.
Quintana Roo, como todo pueblo tiene cultura, la cual pone
de manifiesto como respuesta social ante el reto de seguir
existiendo y la da a conocer a través de su folklore.
Dichas costumbres, se exteriorizan dentro de sus características
peculiares en fiestas que sintetizan los sentimientos del
dolor y la alegría de los pueblos criollos y mestizos,
que cantan y bailan por cualquier acontecimiento social, popular
o religioso, donde se ejecutan danzas y bailes, que ponen
de manifiesto el quehacer diario de los diferentes grupos
sociales, como los bailes de salón, sones y jaranas.
Con estas consideraciones, deseamos únicamente manifestar
inquietudes que han surgido por el deseo de rescatar y construir
nuestra identidad, que nos permita tener características
inconfundibles por regiones que a continuación presentamos
con más detalle:
Procesión.- Es un paseo solemne de carácter
religioso, acompañada con canto y música; ésta
se realiza tradicionalmente cada año. En ella se canta
el "alabado", himno a Cristo Rey, y al terminar
dejan prendida una vela, provocando así un espectáculo
digno de verse.
Danza de la cabeza de cochino.- Esta danza, en la época
prehispánica, formó parte de una de las ofrendas
dedicadas a los dioses. En la actualidad se ejecuta en honor
al santo patrono del lugar, conservando la misma esencia,
pero con mayor apego religioso.
El pasacalle.- Es un baile lento de tres tiempos a
la marcha popular del compás vivo, que ejecutaban la
clase social alta y acomodada de la mitad del siglo. Se caracteriza
por llevar una cadencia sumamente elegante donde predomina
el paso valseado con la variante de un paso cruzado flexionado
con remates alternados sin que se pierda la compostura.
El calabaceado.- Es un baile de salón de ocho
tiempos a la marcha popular de compás vivo que ejecutaba
la clase social alta y acomodada de la mitad del siglo.
Fandango.- Es un baile alegre muy común en España
y está formado por varios sones que se bailan combinados
con pasos de jarana. En nuestra península las jaranas
son el género bailable que predomina en los tres estados,
aunque en cada uno se diferencian por su forma de ejecutarlo.
Jarana Quintanarroense.- Son sones que surgen de la
fusión de lo nativo, religioso y profano ; además
de ser un zapateado ágil y elegante, producto de esa
mezcla de sonecitos, con la invasión de esa gran cánova
andaluz, sin faltar el acento valseado de la jota aragonesa.
No obstante las jaranas son las que predominan en la península
de Yucatán. En cada uno de los estados que la conforman,
la jarana se caracteriza por su forma de ejecución.
Baile de los chicleros.- Es este baile, se muestra
la forma característica de diversión de los
chicleros, hombres rudos un tanto huraños que trabajaban
en la selva en los llamados campamentos o hatos. Los chicleros
mostraban la forma característica de diversión
en donde bailaba una sola mujer con ellos. No faltaba alguno
que quisiera aprovecharse u ofender, entablándose un
duelo a machetazos que casi siempre lograban apaciguar. Este
baile tiene su antecedente mediato en el Brok Dow que transportada
a nuestras tierras adquiere características muy peculiares.
Sambay macho.- Según algunas personas es el
enamoramiento de la libélula macho a la hembra. Según
otras, es un baile de resistencia, cosa creíble por
el vigor de su ritmo y la rapidez de sus movimientos.
El popurrí.- Como su nombre lo indica es un
conjunto de los bailes más característicos que
llegaron hasta esta región mezcla de melodías
y de sones mexicanos que terminan con el conocido "degollete".
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